Elegir el gas natural como combustible para calentar nuestra casa y el agua caliente que necesitamos en el día a día es un gran acierto. Apostar además por calderas gas natural baxiroca ayudará a ganar en comodidad y a ahorrar en la factura a final de mes.

Elegir una buena caldera es importante, pero saber seleccionar la que realmente se adecúa a nuestras necesidades lo es aún más. Por eso, antes de optar por el equipo para nuestra vivienda conviene pedir consejo a profesionales.

Nosotros podemos ofrecer el mejor asesoramiento sobre las distintas marcas y modelos de caldera, así como analizar las necesidades del cliente para ofrecerle la que realmente le conviene. Hay que tener en cuenta que, ya sea por exceso o por defecto de potencia, una caldera no adecuada solo supondrá un gasto innecesario de energía y un desgaste del equipo que acabará provocando costosas averías.

¿Qué tipos de calderas existen?

A grandes rasgos, podemos decir que hay dos tipos de calderas:

  • Atmosféricas: hacen la combustión en una cámara abierta y toman el aire necesario para su funcionamiento de la estancia en la que se encuentran, hoy en día no se pueden instalar en viviendas, salvo en condiciones muy específicas. El gran problema de estas calderas, además de su rendimiento, es que una mala combustión puede ser letal.
  • Estancas: a diferencia de las anteriores, hacen la combustión en una cámara hermética y toman el aire del exterior a través de un conducto, mientras que por otro evacúan los gases de la combustión. Son por ello mucho más seguras y más eficientes.

Centrándonos en estas últimas, hay dos modelos muy específicos que son los más demandados por sus especiales características en cuanto a producción de gases y eficiencia energética:

  • De bajo NOx: son calderas que producen muchos menos gases en la combustión, por ello está permitido evacuarlos por la fachada.
  • De condensación: también de bajo NOx pero con una característica particular, aprovechan el calor que desprenden los vapores de la combustión y lo reutilizan. Son, por ello las calderas más eficientes., pues su uso permite un ahorro considerable.

Así que si tienes pensado cambiar tu vieja caldera la mejor recomendación que podemos hacer es que apuestes por una de condensación. Son más caras, pero a cambio la factura del gas será sensiblemente más reducida. Además, puedes contar con que periódicamente las administraciones ofrecen subvenciones para sustituir viejos equipos por otros más eficientes.

Pero siempre, cuando decidas cambiarte al gas natural o cuando necesites cambiar la caldera, busca profesionales que te asesoren bien. Una mala decisión o el consejo de una persona no especializada pueden llevarte a apostar por un equipo no adecuado y eso solo supondrá un gasto de dinero innecesario.