El gas natural es un tipo de combustible cada vez más extendido. Seguro que has oído hablar de todas sus ventajas, pero si tienes algún tipo de duda lo mejor es que confíes en un instalador de gas natural autorizado Madrid.

Solo un verdadero especialista como nosotros puede ofrecerte el mejor asesoramiento. No se trata de convencer, sino de valorar todo lo que ofrece el gas natural. Una vez conozcas algunos aspectos, no te quedarán dudas, es el combustible que estás buscando.

¿Qué ventajas ofrece el gas natural? Son muchas, pero solo destacaremos las más relevantes:

  • Es cómodo, llega canalizado directamente a casa
  • El suministro es constante, no hay cortes ni necesidad de cambiar botellas o rellenar depósitos
  • Económico
  • Muy eficiente
  • Es ecológico, ya que es de los combustibles más respetuosos con el medio ambiente

¿Merece la pena una instalación de gas natural?

Por supuesto. Si buscas la mejor manera de calentar tu casa y disponer de agua caliente sanitaria, el gas natural es una gran elección. Deberás hacer la instalación correspondiente y supondrá un desembolso, pero a la larga compensará lo invertido con creces.

Si ya tienes sistema de calefacción mediante otro tipo de gas, como propano o butano, el cambio es sencillo y el desembolso mínimo. Simplemente es necesario cambiar unas piezas de la caldera para que puedas disfrutar de las ventajas del gas natural.

Si no tienes ningún tipo de instalación, entonces lo mejor es que busques el consejo de profesionales y confíes en su trabajo. Nosotros somos especialistas y tenemos una amplia experiencia en instalaciones en todo tipo de viviendas, por ello podremos ofrecerte la información más completa y realizar un trabajo siempre garantizado.

Debes tener en cuenta, además que hay trabajos que solo puede hacer un instalador autorizado por Industria.

¿Qué hay que valorar antes de hacer la instalación?

Seguramente lo primero en lo que pensemos es en la caldera y en la potencia que debe tener. Pero es un error, es como empezar la casa por el tejado. Antes de nada hay que conocer bien la vivienda y su uso.

Es necesario saber cuántos metros tiene, la distribución, el número de habitaciones, si está bien aislada y hasta la orientación para determinar el número más conveniente de elementos y radiadores.

Después hay que saber el uso que se va a dar a la instalación, si va a funcionar constantemente o no y se va a calentar toda la casa o solo una parte. Con estos datos sí se puede elegir ya caldera, pero incluso aquí hay que dejarse aconsejar. Hay infinidad de modelos muy diferentes y solo un buen profesional puede aconsejarte el que realmente necesitas.